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EL CÓDIGO NICOLI

EL CÓDIGO NICOLI

El  detector  de  libros  sonó  intermitente,  lo  cual  significaba que había hallado algún resto interesante entre las ruinas que estábamos investigando, entraron en funcionamiento los autómatas biblioarqueologos, que con precisión exhumaron delicadamente y con exactitud quirúrgica la sección profunda de una antigua biblioteca ubicada en lo que en algún momento de hace ciento cincuenta años había sido el centro de la Ciudad Blanca de Arequipa, que ahora no era más que un vasto yermo de piedra caliza, una formación volcánica llamada antiguamente sillar, este hallazgo iba a ser como mencionaron luego las crono noticias, el más importante de la época, en la cual el descubrimiento y coleccionismo de libros físicos en formato antiguo llamado papel era inestimable, podía compararse a lo que la historia del milenio pasado llamó hallazgo de un tesoro muy valioso, tal y como fue en su momento el encuentro de la tumba real del faraón Tutankamon.

Un análisis previo con escáneres de profundidad, habían mostrado que la cavidad interior, contenía una cantidad apreciable de formas literarias, existía la probabilidad de que gran número de ellas estuviera en buen estado, con la opción de utilizarse en el generador de sabiduría, que posibilitaba a los habitantes de la nación Arequipeña obtener el poder mental necesario para mejorar la resistencia del domo protector que rodeaba el país y permitía aislarnos herméticamente de la barbarie y degeneración que campeaban en el exterior, en lo que antiguamente llamaban departamentos y regiones de un estado llamado Perú, que había decaído tras la crisis de cultura y valores del siglo XXI.

Se halló un solo libro utilizable, los demás se deshicieron al momento de entrar en contacto con el aire exterior, el titulo visible en la tapa hermosamente ilustrada indicaban que se trataba de una colección o antología de cuentos y leyendas Arequipeñas de antaño, el nombre del autor estaba desgastado por la carcoma de siglos y era imposible develarlo, el contenido de la publicación en idioma arcaico, condujeron a un grupo de expertos a opinar que contenía un código secreto, que correctamente interpretado llevaría a descubrir el paradero de algo muy codiciado por los biblio historiadores. La Colección de historias y Relatos de un escritor insigne, de la época de oro de la literatura Arequipeña, Pablo Nicoli quien fue el primer antologador y creador de relatos fantásticos de Arequipa.

El contenido literario del tomo hallado describían una historia clave, un relato que puntualizaba hipotéticas construcciones interiores en lo que era nuestro resto histórico más valioso, la catedral de la sección alfa 16 también llamada en su época Plaza de Armas o Plaza principal de la ciudad antigua, esta estructura que fue la menos dañada después del terrible terremoto del año 2020 contendría según el autor desconocido cavidades en el subsuelo que nuestra tecnología actual no había detectado, además refería con detalle respecto a estructuras y formas como una talla de un demonio que servía en los rituales religiosos antiguos como un recordatorio del vasallaje que los seres impuros rendían a la teoría pura del conocimiento, precisamente esta talla que el día de hoy no existe, indicarían el punto de acceso a las secciones interiores del templo.

La aplicación de sondas de profundidad demostraron que la descripción era exacta, extrañamente se halló un estrato de cemento mucho más reciente que el material originario de la catedral, como si a propósito se hubiera rellenado dichas cavidades con dicho material seguramente para ocultar algo, la conclusión posterior mostró que a causa de este procedimiento se había logrado la estabilidad de la estructura que contribuyó a su incoluminibilidad en el desastre de hace casi 200 años, pero había algo inexplicable, algo que parecía paradójico en esta época de adelantos tan extraordinarios, la sonda encontró debajo de todo el hormigón una cavidad recóndita que podría contener algún objeto ignoto o prohibido, tal vez algo que quiso ocultarse con aquella saturación de material.

Un párrafo del libro dio la pista de dónde empezar la búsqueda, el detalle de la descripción posibilitó que los robots empezaran a perforar con precisión y sin dañar estructuras inestimables del conjunto arqueológico, no se había realizado antes ningún esfuerzo por que las rígidas leyes de la conservación del conocimiento lo prohibían, y según ellas la destrucción mínima de un detalle darían lugar a la perdida irremediable de datos inestimables.

Al irse extrayendo los primeras capas de sedimento se reveló una escalera que conducía a una rotonda de la cual partían siete corredores distribuidos simétricamente en derredor, cada uno de los cuales contenían una colección de criptas con restos de entierros antiguos, un extraño ruido interior captado por la sonda distrajeron nuestra búsqueda principal, un rumor como de pasos o aleteos desde la galería principal hicieron que recalibráramos el robot explorador para dirigirlo en dicha dirección, el holograma mostraba que en dicho pasaje las tumbas estaban todas abiertas, en trechos algunas de las bóvedas se veían caídas o rotas tal vez a consecuencia del mega cataclismo que habían soportado, pero al enfocar una de ellas se vio que no habían señales de fractura natural, sino más bien como si todo el recubrimiento exterior hubiera sido raspado o roído por capas.

De pronto una alarma mostro actividad unos metros más adelante, prontamente el autómata fue dirigido a ese punto y allí en el fondo de la galería se encontró un forma que parecía totalmente fuera de lugar en aquel recinto antiguo, un ser alado con rostro humano, con el símil del demonio de la talla desaparecida se ocultaba en la cripta más distante del corredor, el ente protegía una muestra de huevos que rodeaba con sus alas y resguardaba con su cuerpo, el descubrimiento causó sensación, pues los intelectuales del exterior que seguían en detalle la excavación empezaron a elaborar teorías a la más opuesta, de cómo podía haberse encontrado un ser vivo en aquel lugar olvidado, antiguo y oculto tantos siglos, surgieron debates entre cómo podría haberse alimentado, o que tipo de elemento respiraba pues en aquel lugar no existía renovación visible de oxígeno, y más aún cuando se tenía en cuanta que todo posible respiradero y escape secreto habían quedado anegados con la catástrofe ocasionada por los terremotos y erupciones violentas de hacía 200 años.

Se procedió a un análisis exhaustivo y se extrajo a la criatura y sus prole con sumo cuidado en un recipiente climatizado al ambiente mefítico del interior de la cripta, la opinión pública puso nombre al ser extraño, ya que este representaba similitud extraordinaria con los grabados antiguos de la talla de la antigua catedral con el personaje con forma de demonio alado, lo identificaron con él y ya nada pudo cambiar dicha idea. La criatura no mostraba signo alguno de querer comunicarse, sólo cobijaba con tenacidad a su prole que no se sabía si saldría de su cobijo natural en los contenedores calcáreos ovales en los cuales se hallaba, no se podían tocar siquiera, pues cuando quiso hacerlo el autómata encargado recibió un arañazo de la criatura que destruyó su estructura exterior.

La comisión de pensadores no quiso alterar le estabilidad del descubrimiento con pruebas adicionales hasta que pudiera resolverse dicha situación, tal vez cuando eclosionaran los huevos y se contara con otra actitud en el ser demoniaco. En este momento en el cual terminamos esta crónica se está esperando la efectividad de un nuevo método para dormir al ser demoniaco y así proceder al análisis de su prole.

Han pasado cosas terribles desde la última vez que detallamos el descubrimiento del siglo, la criatura fue inmune a cualquier método de aletargamiento, y en un esfuerzo supremo al verse acosada destruyó al robot investigador y el ambiente que la protegía, atacó a los investigadores que monitoreaban el laboratorio histórico y bestialmente desató una orgia de destrucción que aún no termina en estos momentos, pero esperen ya logro divisarla volando en la parte superior del domo y está atacando la estructura que nos protege de la contaminación exterior, lo logra y veo como toda nuestra protección desaparece, miríadas de seres parecidos a él ingresan a nuestro santuario y empiezan a devastar todo resto de civilización.

Ya se dirigen a mi posición, espero que con mi último aliento este testimonio digital y mental quede impreso en nuestros respaldos del satélite que circunvoluciona el planeta, si aún queda alguien para descubrir el horror en que ahora se ha convertido todo el planeta, tal vez nunca se debió destapar este horror, nunca lo sabremos pues quedaremos olvidados entre lo que una vez fue la cuna de la cultura, hasta que alguien más pueda descifrar correctamente la cura en el código Nicoli.

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